martes, 28 de febrero de 2012

Días Extraños

Vivimos días extraños o al menos yo lo percibo así. Tal vez damos por sentadas demasiadas cosas y es en los momentos difíciles cuando se hace necesario reconsiderar los pasos dados, la dirección tomada e incluso el suelo que pisamos. Hablo por supuesto del malestar que sentimos, del descontento, de lo que se ha llamado indignación y de lo que a mi entender es la verdadera crisis, la incertidumbre del futuro. Estoy seguro de que los aspectos y las raíces de estos días extraños son de múltiple naturaleza y que sus ramificaciones y circunstancias son cuanto menos complejas y de igual manera opacas desde un único enfoque disciplinar ya sea económico, político, social, etc. y es por eso que estoy convencido de que un enfoque filosófico, aunque no exento de parcialidad, podría arrojar luz a estas cuestiones. Pero que nadie crea que pretendo ser el faro que avise de los escollos en este espinoso asunto, mas bien al contrario, me declaro total ignorante que espera que en este cuaderno de bitácora pueda encontrar respuestas a preguntas que se plantean y abrir camino a una reflexión que pueda ayudar a otros a construir su propia hoja de ruta. En mi caso mi único aval es mi curiosidad y mi brújula el convencimiento de que las cosas no pueden seguir así.

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